Quizá no sea necesaria una guerra comercial

Los comentarios recientes del presidente Donald Trump apuntaban a una inminente guerra comercial contra otro gigante de la economía global como lo es China. Situación que por demás había traído consigo un ambiente tenso a nivel mundial, ya que una batalla de este tipo sólo traería consecuencias negativas para todas las naciones.

China se pone manos a la obra.

El primer ministro de China Li Keqiang, anunció una serie de medidas a tomar en favor de mejores condiciones de comercio para las empresas foráneas así como ya la reciben las compañías locales; así pues, las empresas extranjeras se despiden de la obligación de hacer algún tipo de transferencia tecnológica, fortaleciendo de igual forma los derechos de propiedad intelectual. Estas medidas ya habían sonado anteriormente como una promesa que tenía como objetivo apaciguar las aguas con Estados Unidos.

De acuerdo a reportes The Wall Street Journal, Estados Unidos hizo llegar un escrito a China con una serie de medidas que se perfilan como formas de cooperación, entre estas se encuentran bajar los aranceles a los vehículos, mayores compras en semiconductores americanos y que permita a las empresas norteamericanas un mayor acceso al mercado financiero chino. Los medios en el país asiático, han desbordado en contra de los Estados Unidos, declarando que estas medidas son más que perjudiciales para la economía local a merced de tener que ceder en pos de evitar una guerra comercial. Mientras el Financial Times publicaba que China se ofrecía a adquirir más semiconductores norteamericanos, de acuerdo a fuentes confidenciales. Por su parte funcionarios chinos se encuentran realizando los trabajos pertinentes para que a principios de julio quede lista una legislación que permita a grupos financieros extranjeros adquirir participaciones mayoritarias en firmas bursátiles del país.

En palabras del primer ministro Li, “Los desequilibrios comerciales entre China y Estados Unidos deberían adoptar una actitud pragmática y racional, promover el equilibrio a través de la expansión del comercio y comprometerse con las negociaciones para resolver diferencias y fricciones.” Por lo que China parece cada vez más cerca de adoptar una postura de mayor cooperación que beneficie sus relaciones comerciales y que de igual manera sea útil para las divisas del mundo.