Petróleo de esquisto sin repercusión en el precio del crudo

Hasta ahora hemos sido testigos de como en lo que va de este año, los precios del petróleo han traído una tendencia alcista que los ha hecho elevar sus precios como hacía tiempo no se veía. Esta situación, es totalmente contradictoria a la que previeron los analistas, que aseguraban que al elevar su producción Estados Unidos de los yacimientos de petróleo de esquisto se verían lastrados los precios.

Llegamos casi a la mitad del año y si bien el petróleo de esquisto de Estados Unidos mantiene un ritmo de crecimiento bastante bueno además de seguir aumentando, los precios del petróleo no han visto afectación alguna como se llegó a especular en un principio. Pero ¿A qué se debe esta constante alza de los precios? Bueno, los acontecimientos geopolíticos se han vuelto un motor de este impulso y otro igual de importante tiene su origen en Estados Unidos, donde la industria petrolera enfrenta barreras que dificultan su óptimo desempeño y en caso de irse rompiendo esas barreras seguro supondrían, mejores cifras de producción y un ajuste a la baja de los precios.

Barreras norteamericanas.

Si Estados Unidos pone atención y soluciona pronto los siguientes problemas, probablemente los precios del petróleo empezarían a ir sobre una nueva tendencia a la baja:

1)Infraestructura de oleoductos.- Los oleoductos que transportan el petróleo de esquisto se encuentran funcionando a su máxima capacidad, lo que impacta en los pequeños productores de petróleo que se ven en la necesidad de gastar más en el transporte de su producto y quienes no poseen contratos para utilizar los oleoductos han llegado a la necesidad de vender su producto con descuento. La situación no es nueva y lleva perjudicando a la industria del petróleo norteamericano varios años.

2)Puertos.- Aunque los productores de petróleo estadounidense no cuentan con restricciones para comercializar su petróleo al extranjero, los puertos marítimos actuales no cuentan con la capacidad para gestionar los superpetroleros (VLCC) que cuentan con capacidad para transportar hasta 2 millones de barriles de petróleo y sólo permiten la gestión de barcos con la mitad de la capacidad de los superpetroleros.

3)Suministros y personal.- Los productores de esquisto se enfrentan a una escasez de la arena utilizada para el fracturamiento hidráulico además de encontrarse también frente a limitaciones de personal en tiempos recientes.

4)Graduación del petróleo.- Si bien el petróleo de esquisto proveniente de Estados Unidos cuenta con una buena cuota de mercado, el petróleo de este tipo es uno muy ligero, lo que es un problema para las refinerías norteamericanas que no han sido diseñadas para el procesamiento de este tipo de materia prima además de que al día de hoy, la construcción de nuevas refinerías es un tema que queda fuera de discusión debido a las regulaciones que impiden su construcción.

5)El riesgo de una guerra comercial.- Aunque a la fecha China sólo ha recibido un petrolero VLCC de Estados Unidos, la oportunidad de que puedan ser enviados otros tienen como freno al gobierno chino que se encarga de expedir licencias de importación que no harían posible que se enviaran más cargueros de este tipo.

Si Estados Unidos llegará a ir atendiendo estas medidas que por ahora afectan al petróleo de esquisto, podrían darle el impulso necesario a este sector que quedaría reflejado en una baja a los precios a nivel mundial.