El detalle desapercibido del bitcoin.

Al transcurrir las primeras semanas del 2018 fuimos testigos del desplome en el valor de las distintas criptomonedas que existen actualmente en el mercado. Aunque los titulares se los robaba el Bitcoin dada su popularidad, por cómo tan sólo unas semanas atrás en el cierre del 2017 su valor se elevaba hasta las nubes. Llevándose a todos a preguntarse qué es lo que había pasado.

Entre las diversas razones que señalaban este desplome, se encontraban las regulaciones que amenazaban al futuro de la moneda por parte de diversos gobiernos en distintas partes del mundo, siendo que el principio básico de esta moneda era la libre transacción que no involucrara a entidades regulares, estas noticias sin embargo parecían dañar los principios antes expuestos. Aunque claro, también han existido otros factores que influyen en la caída de los precios. Las regularizaciones parecen llevar la delantera entre los factores negativos que impactan al bitcoin. Más aún, cuando también grandes entidades bancarias a nivel mundial han avisado a sus clientes sobre las restricciones para hacer compras de este tipo por medio de tarjetas de crédito.

Uno de los comentarios tal vez más subido de tono, vino por parte de un emisario del Banco de Pagos Internacionales que advertía sobre el uso de las criptomonedas y en especial sobre el bitcoin, como una amenaza que si no llegaba a controlarse desde ahora, podría terminar incluso involucrado a un nivel mayor con la economía mundial llegando a provocar desestabilidad en la misma.

Pero pese a todo lo que hasta ahora se ha dicho, hay un punto al que quizás no se le ha dado la atención ni el reconocimiento debido y es que, no debemos olvidar que el bitcoin no ha aparecido únicamente como una divisa para hacer transacciones, sino que también incluye la tecnología Blockchain, esta tecnología sin duda apunta a ser parte del futuro de la seguridad que veremos para las transacciones bancarias, que se verán beneficiadas de la seguridad con la que pueden trabajar así como de la velocidad que agilizara los procesos que en ocasiones demoraban demasiado tiempo. Pero eso no es todo, sino que como dijimos, podría ser sólo la punta de lanza tecnológica.

Entonces antes de seguir satanizando al bitcoin así como a las otras criptomonedas, desestimándolas. Habría que buscar más bien, la forma de aprovechar lo útil que nos puede ofrecer.